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Impacto del manga en Costa Rica

La imagen que se tenía y que mucha gente sigue teniendo, aunque ya no tanto, es que el manga contiene mucho sexo y violencia. Esto es por culpa de que tradicionalmente las series de animación o el manga que más ha triunfado es el de acción, como Dragon Ball, incluso Ranma 1/2 que tenía algunos factores eróticos. A raíz de esto se creó una imagen distorsionada de lo que es el manga, porque la mayoría de las obras que llegaron fueron de acción o un poco picantes. Mi “misión” es enseñarle a la gente que el manga y el anime no son solo esto, que hay todo tipo de obras y que incluso existe manga con el que se puede aprender, y mucho. Creo que el manga, y el cómic en general, es una muy poderosa herramienta educativa, pero no se está utilizando. El único lugar del mundo en el que se utiliza el cómic como herramienta educativa de forma normal es en Japón.
Los lugares en donde se doblan los animes son En España se edita más variedad, pero probablemente sea México el país en el que se saca mayor número de ejemplares, aunque allí sigue predominando el género ´´shōnen´´. Pero hay interés por el manga y el anime en toda Latinoamérica, incluso en países como Cuba. En países con un acceso a internet más limitado los aficionados encuentran vías para acceder al manga y al anime que no está disponible en su país, aunque sea por medios ilegales. Incluso en Nicaragua, uno de los países más empobrecidos de la región, hay mucho interés.
‘’Según Dania Rojas  y su experiencia con su afición al manga en su país ha ido cambiando y teniendo más impacto durante los últimos años, ella dice que Japón y el japonés siempre le atrajeron mucho desde pequeña. Siempre dice en broma que igual en una vida anterior fue japonesa. Cada vez que aparecía una referencia a Japón en la televisión o en otro, sitio inmediatamente llamaba su atención y se centraba en eso. En su generación Dragon Ball supuso un boom a comienzos de su infancia y también Sakura Card Captor. Le llamaban la atención las letras en japonés que aparecían al comienzo de cada episodio, y pensaba que ojalá algún día pudiese entenderlas. Con el tiempo ingresó a la Facultad de letras de la UCR, donde elegió el japonés como curso libre, luego de esto logró entrar al instituto de la Embajada de Japón, el Centro Cultural Japonés donde estudia actualmente. Espera algún día ir a este país para investigar más el impacto del manga del país del que proviene.’’
En Chile también hay mucho cómic de importación, y no solo manga. En los demás países, por otra parte, es todavía bastante difícil encontrar manga, aunque en la televisión se emite animación japonesa. Hasta hace algunos años la cultura japonesa se asociaba con el bonsái y las artes marciales.
Hay veces que estudiar japonés es desesperante, porque parece que no avanzas y puedes pasar meses con esa sensación. Pero hay un momento en el que superas esa barrera y luego avanzas mucho más deprisa. La motivación para estudiar es que quieres leer manga o ver anime en japonés, funciona muy bien intentar leer un manga o ver un anime en este idioma y ver que estás empezando a entender algunas cosas. Eso es gasolina para la motivación.

Contexto Socio-Cultural
Hoy en día el manga ha expandido su influencia más allá de los límites insulares nipones. La estética del manga inundó no solo las calles japonesas, sino que se dispersó a todo lo largo y ancho de ambos hemisferios y constituye en la actualidad la forma de animación más popular y novedosa, que funge también como el estandarte de los valores y principios de la cultura japonesa actual.
Si analizamos la historia y las características del manga, podemos concluir que esta manifestación, como ninguna otra en la contemporaneidad, refleja el complejo entramado que define la cultura japonesa hoy día. Esta forma cultural ha creado un mundo estético único que combina elementos visuales distintivos con estructuras genéricas, temáticas y filosóficas nacidas en el contexto socio-cultural de la segunda mitad del siglo XX japonés. Este mundo es a menudo más provocativo, más trágico, más erótico y de mayor densidad dramática que el mundo real. En él se combinan los valores históricos y culturales del pueblo japonés con sus creencias, ritos, tradiciones y formas de vida.
En primera instancia, el manga se encauza en la tendencia predominantemente visual y pictórica de la cultura de Japón. La combinación del cómic occidental con la tradición plástica japonesa y con el imaginario visual que la sociedad nipona comporta, desencadenó el fenómeno artístico-cultural más importante y significativo que se ha producido en Japón en los últimos años. Sin embargo, más allá de los préstamos, renovaciones e innovaciones formales que trajo consigo la aparición del manga y luego del anime, lo más interesante y original de este.
‘’Según Andrés Abea residente de Hokkaido en Japón su manga favorito es One piece de genero shonen, prefiere el anime pues se vive con mayor emoción, el manga no deja una impresión tan fuerte. Además leer un episodio es algo que se termina muy rápido, mientras que ver el episodio del anime tarda más tiempo, sus 2 hermanos comparten su afición.
Piensa que el arte es la actividad en la que el hombre recrea un aspecto de la realidad con una finalidad estética, entonces dependiendo de la finalidad del dibujante sí lo consideraría el manga un arte.
Él cree que el manga es una rama importante en Japón ya que desde hace algunos treinta años el manga es el principal estandarte de la cultura pop japonesa alrededor del mundo, de tal modo que no es posible hablar de uno sin hacer referencia al otro. Es posible echar un vistazo a la sociedad japonesa a través de ciertos mangas.
Ya que él es residente de Japón usualmente ve anime, más que leer los mangas. Actualmente la mayoría de series las ve conforme los episodios salen semanalmente. Sigue un promedio de 5 series por temporada, por lo que no gasta más de tres horas diarias. Usualmente ve todos los episodios de alguna serie en particular de forma consecutiva, aunque no es la norma. Él opina que si lo compara con otras formas de entretenimiento como películas o libros, su experiencia personal es que usualmente la historia se desenvuelve de mejor manera y se logra mayor identificación con los personajes esto hace que los relatos se vivan de manera más emotiva. Por supuesto esto es subjetivo, pero mis obras de ficción favoritas provienen del anime y manga.’’
El manga y el anime no pueden ser entendidos tan solo como formas de entretenimiento, sino como genuinas expresiones de la vida y la filosofía niponas.
El diseño de la historia y de los personajes responde a un acto consciente de representar los principios que rigen la dinámica espiritual y social nipona. Los conflictos de los personajes se focalizan en dilemas existencialistas, donde es recurrente el dilema pasado-presente-futuro, en el cual los personajes se afanan en conocer con precisión los sucesos de su vida pasada en pos de definir lo que son en el presente. El diálogo entre dos tiempos, ya sea desde un punto de vista histórico o individual, responde a la filosofía tradicional japonesa que desdibuja los límites temporales y entiende el pasado, el presente y el futuro en un mismo corpus dimensional.



Sociedad Japonesa

El concepto moderno de manga surge después de la Segunda Guerra Mundial, durante el período de la Ocupación (1945–1952) y la Post-ocupación (1952- 1960) norteamericana en el archipiélago nipón. El manga aparece como un medio asequible para el divertimento de la nueva sociedad civil y a su vez funciona como un medio de reivindicación cultural y ética de los movimientos de izquierda. Formaba parte del movimiento de contracultura que surge en el dominio de la cultura de masas como un acto de resistencia ante la ruina política y moral y la paulatina renuncia de los valores propios en pos de asumir los del vencedor que se vivían en la sociedad japonesa. Las publicaciones mangas reflejaban que estaba pasando en la sociedad japonesa –en la política, la cultura, la economía y en las relaciones sociales y étnicas- al tiempo de la publicación.
La violencia de la penetración cultural, la humillación del rendimiento incondicional, el traumático genocidio de Hiroshima y Nagazaki, los siete años de ocupación norteamericana y el entusiasmo nipón por el "milagro económico" del desarrollo industrial proporcionaron abundantes tópicos para la sátira del manga. A pesar de la censura del gobierno interventor, se gozó de un boom de publicaciones que duró alrededor de tres años.
Las dos series paradigmáticas de este período, que definieron el desarrollo posterior del género, fueron Tatsuwan Atom (iniciada en 1951, conocida como Astro Boy en Occidente de Osamu Tezuka y Sazae-san (iniciada en 1946) de Machiko Hasegawa. Ambos creadores renovaron y definieron el estilo del manga. Tesuka creó lo que se conoce como técnica cinematográfica, donde progresivamente se revelan detalles de la acción en una sucesión de cuadros que amplían o reducen el zoom de panorámico a close-up, simulando la sensación de movimiento del lente propio del cine. Combina así una animación lenta de cuadro a cuadro que produce no obstante un efecto de velocidad y rapidez de la acción. Otro de sus principales aportes fue el diseño de los ojos comúnmente grandes, ovalados, muy definidos y con colores llamativos de los personajes, característica inspirada en las producciones de Disney como Mickey Mouse.
El mayor aporte de la dibujante Hasegawa fue focalizar su historia en la vida diaria de un personaje femenino. Sazae es una mujer liberal, afectiva y profundamente involucrada con su entorno familiar y social; posee un carácter fuerte y tenaz que contrasta con los principios neo-confucionistas de la docilidad y la obediencia femenina de la buena esposa y la madre sensata, norma ampliamente extendida en el régimen militar anterior a la guerra. Sazae se convirtió en una heroína y dio origen al manga destinado a las féminas.
Más allá de sus aportes individuales, ambas series presentaban características comunes que determinaron las pautas estéticas del manga de aquí en adelante: el diseño de los cuerpos estilizados y altamente sensuales, delgados pero de una fortaleza física asombrosa; en el rostro la nariz y la boca son pequeños y una amplia variedad de expresiones faciales son usados por caracteres para denotar estados de ánimo y pensamientos; el cabello cumple un rol protagónico en la caracterización formal y conceptual del personaje y se intenta individualizar los peinados, el color y el tipo de cabello, en diseños fantasiosos y altamente elaborados. Se fija también el estilo de animación limitada, en la cual se utiliza la menor cantidad de cuadros de animación por segundo posible: se mueven o se repiten los escenarios, los personajes se deslizan por la pantalla creando la ilusión de movimientos, se prefieren las escenas de diálogo donde solo es necesario animar los labios de los personajes y el resto de la pantalla permanece estática; se intenta en todo momento proporcionar la ilusión de movilidad de cuadros, cuando en realidad no lo hay.
Lo que determina el movimiento es el tiempo que representa la imagen, que deja de convertirse en la representación de un instante y se convierte en duración. De igual manera se imitan los planos y enfoques cinematográficos mediante la simulación de ángulos y movimientos de cámara propios del celuloide.
Con el surgimiento de estas dos series no solo se definían las principales características formales y dramatúrgicas del manga, sino también se distinguían los dos segmentos fundamentales del mercado: el shonen manga, destinado a un público joven masculino, y el shojo manga para una audiencia femenina. Desde estas décadas en adelante la industria del manga emergió como un fenómeno potente y arrasador que se convirtió en la forma de entretenimiento más popular en Japón, con impresos para todo tipo de público: niños, jóvenes, adultos, hombres, mujeres, estudiantes, trabajadores, etc.
En los años 80, no obstante, fue cuando el manga alcanzó su legitimidad como entretenimiento. Se vivió un segundo boom y las ventas semanales y mensuales de las revistas alcanzaron los cielos. Nuevos comics para adultos vieron la luz y el manga alcanzó rápidamente un alto perfil. Este auge coincidió con la expansión económica japonesa, donde más de un 85% de la población se clasificaba en los años 80 como pertenecientes a la "clase media".

Las siete virtudes del Bushido
Otro factor que determina la estructura del manga es la ética marcial del código de conducta del Bushido. El conjunto de principios del "Camino del guerrero" ha influido casi todos los aspectos de la civilización japonesa, por lo que no es de extrañar que defina también la esencia del manga. Las historias tienden a combinar los aspectos del código ético samurái de tal manera que las acciones de sus protagonistas se rigen por él y los antagonistas o la fuerza del mal a derrotar lo incumplen continuamente.
Los héroes pelean pero siempre tratan de no destruir su humanidad, dirigen y comandan sin perder el contacto con los valores básicos; la muerte es asumida como una realidad ineludible y confían en su carácter como constructora del destino. Las siete virtudes del Bushido de la rectitud, el coraje, la benevolencia, el respeto, la honestidad, el honor y la lealtad rigen pues la actitud de los personajes y el desarrollo de las tramas. Los protagonistas definen sus acciones a partir de la persistencia y la voluntad tenaz, y parten de la idea de que libre determinación y la elección de vida no pueden desligarse de los valores de la moral. Es por ello que el profundo sentido del deber presente en los personajes los lleva a buscar la felicidad no en la complacencia personal, sino en cumplir con la misión de sus vidas, seguir fieles a sus principios y centrarse en la búsqueda del camino espiritual interior.
El manga acepta también los principios confucionistas de la lealtad y el respeto al soberano, que en la modernidad se traduce en el respeto, no ya al emperador, sino al superior al que se supedita el héroe, sea este un individuo o una organización. Esta relación de subordinación que propone el confucianismo se sintetiza en el concepto binario de Senpai-Kohai, propio de la filosofía tradicional japonesa. Senpai se refiere al miembro de mayor experiencia, jerarquía, nivel y edad en la organización que ofrece su asistencia, amistad y consejo al miembro de recién ingreso o sin experiencia, conocido como kohai, quien debe demostrar gratitud, respeto y, en ocasiones, lealtad personal. Esta relación es prácticamente una norma en todas las historias mangas, donde cada protagonista u otro personaje son o fueron adiestrados y orientados por un maestro, figura que siempre cumple un rol determinante en la estructuración mental y psíquica del educado.
Los temas incluyen romance, aventura de acción, ciencia ficción, comedia, deportes y también pueden aventurarse en temas más oscuros para adultos como el terror y el material más atrevido (pornografia); aunque este último tiende a no ser reconocido en la vida cotidiana y la cultura.
Como constituye una gran sección de la industria editorial de Japón, los libros de manga se pueden encontrar y ver en todas partes.He leido muchas series de manga en mi vida, desde los 10 años.Debo decir que el manga  no tuvo ningún impacto en mi propia vida. Pero, me ha dado la felicidad y la satisfacción de amar la lectura variada. Hay muchas personas que escuchan música la mayor parte del tiempo. Lo consideran su compañero silencioso que nunca los abandona.El manga  es ese socio silencioso para mí. En mi tiempo libre, me da una experiencia maravillosa.
Lo que más me gusta es la historia, diferentes tramas de diferentes edades, áreas, fondos. El manga  me lo ofreció. A diferencia de una película, cubre cada punto en detalle. La mayoría de las veces, su historia me impresiona y me mantiene cautivado. Parece que entro en un mundo nuevo.
El manga me ha mostrado diferentes verdades de la vida. Me mostró la creatividad y el poder de la imaginación y la fantasía. Me dio felicidad y tristeza. Me inspiró. La razón principal por la que los leo es porque me producen cierta satisfacción y una sensación de alivio desconocida, comentó Jonathan Hernandez, fanático del manga y la cultura japonesa.

A estos aspectos se le añaden también otros conceptos tradicionales como el énfasis en la vida cotidiana, la importancia de las relaciones humanas entre amigos y familiares y los valores éticos del sintoísmo de la afinidad y el amor por todas las cosas vivas. Este último aspecto deriva, a su vez, en el polémico debate sobre la relación entre la naturaleza y la tecnología. Las series catalogadas como mechas por la presencia de robots en un futuro cercano o las que se inscriben en la corriente ciberpunk presentan cuestiones delicadas de índice moral en relación con el desarrollo militar y tecnológico, y destacan los peligros de un futuro apocalíptico.
Créditos
© Samuel Santana por la Ilustración
©Andrés Abea  por el prologo
© Jonathan Hernández por las anotaciones











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